¿Pagarías por lo que no se ve? (Lecciones a –5oC)

En mi reciente experiencia con el Círculo de élite de Akka, me vi en Sarrión, un pueblecito de Teruel, con nieve, a –5 grados, persiguiendo algo que no se deja ver fácilmente.

¿Eso cuesta?

En mi reciente experiencia con el Círculo de élite de Akka, me vi en Sarrión, un pueblecito de Teruel, con nieve, a –5 grados, persiguiendo algo que no se deja ver fácilmente.

Trufas.

No fuimos a “hacer un plan rural”, sino a entender, de primera mano, cómo funciona la exclusividad cuando no es postureo, sino escasez real.

Porque cazar trufas es una metáfora perfecta de los negocios de alto rendimiento:
lo más valioso rara vez está a simple vista… y su precio rara vez es un capricho.

Si alguna vez te has preguntado por qué una trufa negra                                                                  puede costar lo que cuesta (650 euros el kilo), aquí va una ligera idea tras la experiencia:

1) No se fabrica: se busca con mucho cariño
La trufa no es un cultivo industrial.
Necesita una relación específica con encinas o robles.
La oferta no se multiplica con ganas, ojalá!

2) El tiempo es parte del precio
Un árbol trufero puede tardar entre 7 y 10 años en producir su primera trufa.
Cuando pagas una trufa, en realidad estás pagando una década de paciencia.

(Y luego tú pensando en vender en cuanto cae la acción un 1%...)

3) La frescura tiene reloj (y el reloj no perdona)
Una trufa pierde cerca del 5% de su peso en agua cada día.
Desde que sale de la tierra empieza una cuenta atrás: aquí gana quien la encuentra rápido.

Valor VS precio 

Lo que me dejó pensando no fue la trufa, ni siquiera la habilidad bestial de la perrita de Sergio, la mejor ayudante que pudimos tener.

Me quedé pensando más que nunca: cómo la diferencia entre precio y valor lo es todo:
el precio es lo que pagas; el valor es lo que entiendes.

La mayoría ve una etiqueta y se escandaliza.
La gente que sabe mirar se pregunta otra cosa:
¿qué hay detrás?

Y para eso, aquí va un recordatorio exprés:

  1. ¿Es escaso o solo “marketing”?

  2. ¿Cuánto tiempo/dificultad hay detrás?

  3. ¿Qué te ahorra o mejora?

  4. Si nadie lo viera, ¿lo pagarías igual?

Si solo lo justificas con “está barato”, es precio.
Si lo puedes explicar con lo de arriba, es valor.

La próxima vez que veas algo “caro”, no mires solo el número.
Mira lo que no se ve: escasez, tiempo y dificultad.

Ahí es donde suele esconderse la riqueza. Y sí… ojalá tuviésemos la oportunidad de poder “valorar” las cosas aprendiendo lo que cuesta obtenerlas, en los negocios y en la vida.

Te dejo un vídeo dela experiencia completa de buscar trufas con Akka aquí.

¿Y tú, has cazado trufas alguna vez?,
Elvira
Economía para Adultos